MI PROYECTO

 

La Casita del Mirlo se encuentra próxima a parques, jardines y caminos donde poder pasear sin peligros. Hemos creado un espacio amplio donde los niños y niñas puedan moverse en libertad. Disponemos de espacios diferenciados de juego, alimentación, aseo y descanso. Todos los espacios y materiales están adaptados para que ellos puedan conquistar el mundo por sí solos.

La zona donde nos ubicamos es privilegiada, ya que situada en Madrid, dispone de amplios espacios abiertos y naturales, ideales para el correcto desarrollo infantil.

En nuestra casita sembramos y cultivamos plantas y hortalizas, observamos, alimentamos  y escuchamos el canto de los pájaros que nos rodean, hacemos pan, recogemos frutos secos, conocemos a los profesionales que nos rodean (el cartero, la tendera, el afilador, la farmacéutica, el barrendero…) y vivimos el día a día a nuestro propio ritmo.

 

 Todo el proyecto se lleva a cabo a través del juego libre mediante el cual, se fomenta el desarrollo psicomotor y ayuda al niño o niña a descubrir el mundo que le rodea.

Cada día está organizado mediante rutinas y actividades de expansión y recogimiento, todo ello, necesario para proporcionar seguridad a los niños y niñas. Que los niños y niñas puedan moverse en libertad, contribuye a su correcto desarrollo emocional y físico

En La casita del Mirlo hay total ausencia del uso de las tecnologías, y sí cabida para la imaginación y la fantasía.

A través de una combinación de actividades de la vida práctica montessoriana, canciones, cuentos y teatrillos Waldorf, cocina, arte...junto con un clima de afecto y respeto con unos espacios y materiales adaptados especialmente para el niño, éste, tendrá un completo desarrollo.

 

En nuestra casita se promueve el desarrollo integral del niño y la niña, basado en una metodología que fomente:

la autonomía, la experimentación, la libertad y el juego libre

 

 

 

 

 

“Jugar es recortar un trozo de mundo, ofrecerlo a alguien, que son los compañeros de juego, y jugarlo juntos, no importa los materiales,  se inventan. El juego tiene aspectos esenciales, es una experiencia fuerte que produce cambios radicales, tiene algo de omnipotente, si nos hace falta algo, lo inventamos. Somos poderosos respecto al mundo, lo dominamos de alguna manera cuando jugamos”   Francesco Tonucci

 

 Si quieres consultar el proyecto educativo completo de La Casita del Mirlo, no dudes en solicitarlo.